


La biblioteca Luis Martín Santos es un edificio imponente de nueva creación. La sesión de kamishibai tuvo lugar en un espacio mágico, absolutamente ultramoderno y parecido a una cápsula espacial. La cápsula es el lugar destinado a los prelectores y albergó en nuestra contada a 35 personas que se fueron renovando conforme las historias iban calando más o menos en cada público.
Estrenamos una nueva historia sobre lo inevitable del cambio, sobre el paso del tiempo y el impacto que todo ello tiene en nosotros:
Taro se levanta inquieto una mañana. Ha soñado toda la noche con su maestro, al despertar tiene muchas preguntas. En los últimos meses su apreciado maestro se ha hecho más mayor, su piel ha cambiado, su columna se ha encorvado algo más... Taro no quiere que su maestro cambie, quiere que permanezca como él, en el mismo sitio, de la misma forma, le asusta cambiar, crecer....
Maestro: ¿Por qué tenemos siempre que cambiar?. Ven Taro, siéntate a mi lado.... y el maestro empezó a contar su historia: Un día, en una laguna desde cuya orilla se podía ver el fondo con claridad, un día que no era de primavera...
La historia se enmarca en la producción de kamishibai y cajas de luz.
Gracias a todo el personal de la biblioteca. ¡Me encantaría volver a ese espacio!.
