En esta sesión he constatado algo que sospechaba: la sesión de kamishibai será tanto más exitosa cuanto más se implique en su preparación el personal de la biblioteca. En Salvaleón, Angela había contagiado su ilusión por el evento a los medios y también a los niños que desde una hora antes ya estaban esperando fuera. Todo estaba preparado cuando llegamos. Había incluso diseñado unos carteles que publicitaban la contada.
Desde Nogales el TomTom nos llevó a Salvaleón por un paraje increíble y el sol, una vez más, nos acompañó dentro y fuera de la furgoneta. ¡Muchas gracias Angela por todo!
