

Y llegamos a Galápagos y lo disfrutamos muchísimo. Ya es la última función de la gira María Moliner y Taro entregó lo que tiene y los niños pidieron más.
Muchísimos kilómetros recorridos y la mente llena de caras que sonríen, de paisajes, de muchas experiencias estupendas.
Y así fue lo que escribieron en el blog de la biblioteca de Galápagos:
Alex Torregrosa, de Paraguas Teatro, nos mantuvo el pasado jueves, durante una hora, atentos a sus historias, narradas con la antiquísima técnica oriental del Kamishibai. A través de ilustraciones, con un teatrillo de madera, Alex fue dando vida al personaje de Taro, a su maestro y a un malvado duende del bosque.
Alex hizo que niños y mayores contuvieramos la respiración al ponerle voz al terrible y gigantesco espíritu de dientes afilados. Nos hizo reflexionar sobre el cariño que debemos poner al dirigirnos a alguien por su nombre, sobre lo engañoso de las apariencias, sobre la importancia de las decisiones que tomamos ante las situaciones que la vida nos presenta,...
A lo largo de tres historias nos acercó, entre renacuajos, mariposas, dragones, desvalidas ancianitas y maestros milenarios, a las leyendas japonesas con las que se entretenía y educaba a generaciones enteras. Con cuentos plenos de esa filosofía oriental, el final no era importante; el último culminó de un modo inesperado, haciéndonos a todos dar un respingo en nuestras sillas... Pero es que la realidad es así, sorprendente, no siempre de color de rosa.
Mil gracias Mayte.
